Evaluación de proyectos de cooperación internacional: qué piden BID, PNUD y la OCDE-CAD
La evaluación de proyectos de cooperación internacional tiene un lenguaje propio. Quien no lo conoce escribe propuestas que no responden lo que el organismo pregunta, y quien lo domina convierte un buen informe en una recontratación.
Evaluar un proyecto financiado por un organismo de cooperación no es lo mismo que evaluar un programa privado. Hay un marco compartido, unos criterios estandarizados y unas expectativas de método que el BID, el PNUD, la Unión Europea y las agencias bilaterales dan por sentadas. Una evaluación de proyectos de cooperación internacional se juzga, en buena parte, por qué tan bien dialoga con ese marco. Vamos a verlo de adentro hacia afuera: los seis criterios de la OCDE-CAD, cómo leer unos términos de referencia y qué separa una propuesta sólida de una que se queda corta.
El marco común: los criterios de la OCDE-CAD
Casi toda la evaluación en cooperación al desarrollo se organiza alrededor de los criterios del Comité de Ayuda al Desarrollo de la OCDE, conocidos como criterios OCDE-CAD. Son el idioma común: cuando un término de referencia pide "evaluar la eficiencia y la sostenibilidad del proyecto", está usando este marco, aunque no lo cite.
Los criterios originales fueron adoptados en 1991. En la revisión de 2019, la Red de Evaluación del CAD de la OCDE actualizó las definiciones y añadió un sexto criterio, la coherencia, para reflejar cómo un proyecto interactúa con otras intervenciones en el mismo territorio o sector. Los seis criterios son:
| Criterio | Pregunta central |
|---|---|
| Pertinencia | ¿El proyecto responde a las necesidades reales de la población y las prioridades del contexto? |
| Coherencia | ¿Encaja con otras intervenciones y no las duplica ni contradice? |
| Eficacia | ¿Logró los objetivos y resultados previstos? |
| Eficiencia | ¿Usó bien los recursos en relación con los resultados obtenidos? |
| Impacto | ¿Qué cambios de fondo, esperados o no, generó? |
| Sostenibilidad | ¿Los efectos se mantendrán cuando termine el financiamiento? |
No se trata de cubrir los seis criterios por igual, sino de saber cuáles pesan según el momento del proyecto.
Evaluación intermedia o final: cuáles criterios pesan
El momento del ciclo define qué criterios importan más. Un error que se ve seguido es tratarlos todos con el mismo peso, sin importar cuándo se evalúa, y eso diluye la evaluación entera.
Una evaluación intermedia o de medio término se hace con el proyecto aún en marcha. Su valor está en corregir el rumbo, así que enfatiza pertinencia, eficacia y eficiencia: ¿vamos bien?, ¿estamos gastando bien?, ¿sigue teniendo sentido lo que hacemos? El impacto y la sostenibilidad apenas se pueden anticipar a mitad de camino.
Una evaluación final se hace al cierre e incorpora con fuerza el impacto y la sostenibilidad, porque solo en etapas avanzadas se vuelven medibles. Es la evaluación que el financiador usa para decidir si replica, escala o cierra una línea de trabajo.
Las evaluaciones formativas o de diseño, al inicio, ponen el acento en pertinencia y coherencia: importa más afinar el planteamiento que medir resultados que todavía no existen. Entender esta lógica es lo que distingue a un evaluador que conoce el oficio de uno que aplica una plantilla.
Cómo leer unos términos de referencia de evaluación
Los términos de referencia (TdR) son el documento que abre cada proceso. Leerlos bien antes de proponer es la diferencia entre una propuesta competitiva y un compromiso imposible de cumplir. Un buen TdR define, como mínimo:
- Objeto y alcance. Qué se evalúa, qué período cubre, qué queda dentro y qué fuera.
- Preguntas de evaluación. Casi siempre organizadas por criterios OCDE-CAD. Son el corazón del encargo: la metodología debe responderlas, no lucirse al margen.
- Metodología esperada. A veces el organismo prescribe enfoques; otras deja la propuesta abierta. Conviene leer si exige métodos mixtos, contrafactual o enfoque participativo.
- Productos y plazos. Informe de arranque, informe preliminar, informe final, presentaciones. Cada uno con su fecha.
- Perfil del equipo. Formación, años de experiencia y evaluaciones previas demostrables. El PNUD, por ejemplo, suele pedir posgrado en evaluación o áreas afines y experiencia probada en evaluaciones de proyectos sociales.
Cuando un TdR pide "evaluación de impacto" pero el proyecto nunca levantó una línea base ni datos de comparación, hay una tensión que conviene resolver en la propuesta, no después. Lo honesto es proponer el diseño evaluativo que los datos sí permiten y explicar el límite, en vez de prometer una atribución que la realidad no va a sostener. Los organismos serios valoran esa franqueza.
Qué hace fuerte una evaluación de cooperación
Más allá del cumplimiento formal, hay tres cosas que separan una evaluación que el organismo recuerda de una que archiva.
La primera es responder la pregunta real, no solo la del documento. Detrás de todo TdR hay una decisión que el financiador necesita tomar: renovar, ajustar, cerrar. Una evaluación que ilumina esa decisión, y no solo llena la matriz de criterios, es la que genera confianza para la siguiente.
La segunda es el rigor metodológico ajustado al contexto. En programas sociales reales rara vez hay condiciones para un experimento puro, así que el oficio está en elegir el diseño cuasiexperimental que los datos permiten. Innoval ha aplicado este enfoque en evaluaciones de impacto con análisis diferenciado por segmento y territorio, como las tres evaluaciones de inclusión digital del Fideicomiso BCR y FONATEL. El detalle de estos métodos está en el artículo sobre evaluación de impacto social.
La tercera es entregar algo usable, no solo un veredicto. Una evaluación que termina en recomendaciones priorizadas y accionables, y no en un juicio de aprobado o reprobado, es la que de verdad sirve a un equipo de país. Trabajos como el análisis del programa Avancemos para UNICEF y el PANI muestran ese enfoque: convertir el dato en una hoja de ruta de focalización, no en un informe que se guarda. Hay más casos en la página de clientes.
Vale una distinción técnica que se confunde a menudo. El criterio de "impacto" de la OCDE-CAD es más amplio que la "evaluación de impacto" cuasiexperimental: el primero pregunta por los cambios de fondo del proyecto en general; la segunda es un método específico para aislar causalidad. Un TdR puede pedir el criterio sin exigir el método, y saber leer esa diferencia evita sobredimensionar, o quedarse corto, en la propuesta. Si su organización quiere fortalecer estas capacidades internas, la formación en gestión para resultados y evaluación trabaja justamente este marco.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los criterios de evaluación de la OCDE-CAD?
Son seis: pertinencia, coherencia, eficacia, eficiencia, impacto y sostenibilidad. Los cinco primeros datan de 1991; la coherencia se añadió en la revisión de 2019 para reflejar cómo un proyecto interactúa con otras intervenciones en el mismo ámbito.
¿Qué diferencia hay entre una evaluación intermedia y una final?
La evaluación intermedia se hace con el proyecto aún en curso y enfatiza pertinencia, eficacia y eficiencia para ajustar el rumbo. La evaluación final se hace al cierre e incorpora impacto y sostenibilidad, que solo son plenamente medibles en etapas avanzadas.
¿Qué piden unos términos de referencia de evaluación?
Suelen definir el objeto y alcance de la evaluación, las preguntas de evaluación organizadas por criterios OCDE-CAD, la metodología esperada, los productos a entregar, el plazo, el presupuesto y el perfil del equipo evaluador. Leerlos con cuidado antes de proponer evita comprometerse con un alcance inviable.
¿Qué experiencia exigen organismos como el BID o el PNUD a un consultor evaluador?
Varía por convocatoria, pero los términos de referencia del PNUD suelen pedir formación de posgrado en evaluación o áreas afines, varios años de experiencia profesional y evaluaciones previas demostrables de proyectos sociales o de desarrollo. El detalle exacto siempre está en el documento de cada proceso.
¿Tiene una evaluación de cooperación por delante?
Innoval diseña y ejecuta evaluaciones bajo el marco OCDE-CAD, con métodos auditables y entregables que un equipo de país puede usar. La primera conversación es de 30 minutos, sin costo, con la socia que ejecutaría el proyecto.
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