6. Preguntas frecuentes sobre implementación de NIIF S1 y S2 en Costa Rica
NIIF S1 establece los requerimientos generales para la divulgación de información sobre todos los riesgos y oportunidades de sostenibilidad que puedan afectar razonablemente el valor de la empresa: incluye gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas para temas ambientales, sociales y de gobernanza en sentido amplio (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 se enfoca en los riesgos y oportunidades relacionados con el clima: exige análisis de escenarios climáticos, revelación de emisiones GEI en Alcances 1, 2 y 3, y planes de transición (IFRS Foundation, 2023b). Ambas normas se aplican de forma conjunta y se basan en la arquitectura de cuatro pilares del TCFD (2017). En términos prácticos: NIIF S1 es el marco general; NIIF S2 es su aplicación específica al riesgo climático.
Las entidades supervisadas por el CONASSIF (bancos y cooperativas SUGEF, aseguradoras SUGESE, emisores y fondos SUGEVAL, operadoras de pensiones SUPEN) y las empresas clasificadas como grandes contribuyentes por la Dirección General de Tributación están obligadas a emitir su primer informe NIIF S1/S2 en 2028, con datos del cierre del ejercicio fiscal 2027. El cronograma fue establecido por el Acuerdo CONASSIF 6-18 en su versión 25 vigente desde el 8 de enero de 2026, que unificó las fechas de adopción originalmente escalonadas en la Circular 33-2023 del CCPACR. El resto de las empresas privadas puede adoptar voluntariamente. Para las PYMEs que aplican NIIF para PYMEs, la norma no es obligatoria hasta que el IASB lo determine.
Entre 12 y 18 meses para una implementación rigurosa que incluya diagnóstico de brechas, análisis de materialidad financiera, construcción de gobernanza interna, desarrollo del inventario GEI, análisis de escenarios climáticos y redacción del primer reporte con aseguramiento externo. Las implementaciones que se inician seis meses antes del plazo tienden a producir reportes con brechas metodológicas significativas que son costosas de corregir en el ciclo siguiente (Banco Mundial, 2022; Deloitte, 2023).
No. Los marcos operan bajo lógicas de materialidad distintas. GRI utiliza materialidad de impacto (qué efectos genera la empresa sobre la sociedad y el medio ambiente). NIIF S1 utiliza materialidad financiera (qué riesgos y oportunidades de sostenibilidad afectan el valor de la empresa para sus inversionistas). Una empresa puede tener un reporte GRI excelente y carecer del análisis de materialidad financiera que NIIF S1 requiere. El error de asumir equivalencia entre ambos marcos es uno de los más frecuentes en primeras implementaciones (Jørgensen et al., 2022; Mio et al., 2020).
Es el proceso mediante el cual la empresa identifica qué temas de sostenibilidad son relevantes para las decisiones de inversión y crédito porque podrían afectar sus flujos de efectivo, acceso a financiamiento o costo de capital (IFRS Foundation, 2023a). Se realiza mediante un proceso estructurado que involucra: revisión de guías sectoriales SASB para identificar temas típicamente materiales en la industria; consulta con stakeholders con poder financiero sobre la empresa (inversionistas, acreedores, reguladores); evaluación de la probabilidad e impacto de cada tema; y documentación rigurosa de las decisiones y criterios utilizados. El proceso culmina en un documento de metodología formal, no en una simple lista de temas (Cerbone y Maroun, 2020).
Los riesgos físicos son impactos directos del cambio climático sobre las operaciones de la empresa: eventos agudos como huracanes, inundaciones o sequías intensas, y cambios crónicos como el aumento de temperatura media o la variación en patrones de precipitación (IFRS Foundation, 2023b; IPCC, 2021). Los riesgos de transición son los cambios económicos, tecnológicos y regulatorios asociados a la transición hacia una economía baja en carbono: nuevas regulaciones de carbono, cambios tecnológicos que vuelven obsoletos activos actuales, o cambios en las preferencias de consumidores y socios comerciales (TCFD, 2017). Para identificarlos, se parte de los escenarios de referencia NGFS (2022) y se analiza cuáles de esos vectores de cambio tienen impacto material en el modelo de negocio y los flujos financieros de la empresa específica.
Las consecuencias dependen de la categoría de la empresa. Para entidades supervisadas por CONASSIF, el incumplimiento puede derivar en observaciones regulatorias, requerimientos de subsanación y potenciales sanciones en el marco de las leyes de supervisión financiera aplicables. Para grandes contribuyentes, las consecuencias regulatorias específicas están en proceso de definición por parte de las autoridades tributarias, pero el precedente internacional indica que el incumplimiento genera riesgo reputacional significativo ante inversionistas internacionales y socios comerciales que ya exigen datos ESG verificables a sus contrapartes (IOSCO, 2021).
Puede ser un insumo de contexto, pero no un sustituto. El proceso de materialidad financiera bajo NIIF S1 requiere metodología propia, con participación activa del área financiera y documentación específica de criterios. El reporte GRI puede orientar la identificación de temas relevantes, pero la evaluación de materialidad financiera debe realizarse de forma independiente. Tratar el reporte GRI como punto de llegada en lugar de punto de partida es uno de los errores más frecuentes en implementaciones tempranas (Jørgensen et al., 2022).