Cómo implementar NIIF S1 y S2 en Costa Rica: guía operativa completa para empresas privadas (2026)

Diagnóstico, materialidad financiera, fases de implementación y errores frecuentes, con foco en el cronograma regulatorio costarricense

Lista de acrónimos

BID
Banco Interamericano de Desarrollo
CCPACR
Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica
CONASSIF
Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero
COSO
Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission
CSRD
Corporate Sustainability Reporting Directive (Unión Europea)
ESG
Environmental, Social and Governance
GEI
Gases de Efecto Invernadero
GHG
Greenhouse Gas
GRI
Global Reporting Initiative
IFRS
International Financial Reporting Standards
IPCC
Intergovernmental Panel on Climate Change
IOSCO
International Organization of Securities Commissions
ISSB
International Sustainability Standards Board
NGFS
Network for Greening the Financial System
NIIF
Normas Internacionales de Información Financiera
SASB
Sustainability Accounting Standards Board
SUGEF
Superintendencia General de Entidades Financieras
SUGESE
Superintendencia General de Seguros
SUGEVAL
Superintendencia General de Valores
SUPEN
Superintendencia de Pensiones
TCFD
Task Force on Climate-related Financial Disclosures
UNEP FI
United Nations Environment Programme Finance Initiative

Las empresas costarricenses supervisadas por el CONASSIF , bancos, cooperativas financieras, aseguradoras, emisores de valores y operadoras de pensiones, presentan en 2026 su primer reporte de sostenibilidad conforme a las NIIF S1 y S2, correspondiente al cierre fiscal del 31 de diciembre de 2025 (IFRS Foundation, 2023a; IFRS Foundation, 2023b; Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, 2024). Para el siguiente ciclo, las empresas clasificadas como grandes contribuyentes ante la Dirección General de Tributación se incorporan al mismo régimen, reportando el ejercicio 2026 en 2027. Implementar NIIF S1 y S2 en Costa Rica ya no es una opción estratégica: es una obligación con fecha y con consecuencias regulatorias concretas, y la diferencia entre quien llega preparado y quien improvisa ya se está haciendo visible.

El reto es documentado. Un análisis del estado de las finanzas sostenibles en América Latina y el Caribe confirma que, pese a los avances regionales en emisión de bonos verdes y marcos normativos, persisten brechas significativas en capacidad técnica, sistemas de datos y alineación con estándares internacionales como el ISSB (Banco Interamericano de Desarrollo, 2023). Esta brecha es especialmente pronunciada en empresas que ya producen reportes bajo el marco GRI y asumen, incorrectamente, que ese trabajo equivale a cumplir NIIF S1. Los dos marcos operan bajo lógicas de materialidad distintas, y confundirlos tiene consecuencias técnicas y regulatorias directas (Jørgensen, Mjøs y Pedersen, 2022).

Lo que encontrará aquí no es una explicación de qué son las NIIF S1 y S2: ese contenido ya existe en abundancia. Lo que esta guía proporciona es una hoja de ruta operativa para implementarlas , desde el diagnóstico de brechas hasta la presentación del primer reporte verificado, con foco en el contexto normativo costarricense, los errores más frecuentes identificados en experiencias internacionales tempranas, y las decisiones metodológicas que determinan si un reporte es auditable o no. El proceso de implementar NIIF S1 y S2 en Costa Rica exige entre 12 y 18 meses de trabajo sostenido. Las empresas que lo inician hoy tienen una ventaja que no se recupera después de los plazos.

1. El contexto regulatorio costarricense: qué está en juego en 2026

Las NIIF S1 y S2 las publicó el International Sustainability Standards Board (ISSB) el 26 de junio de 2023, estableciendo el primer marco global unificado de divulgación de información financiera relacionada con sostenibilidad y clima (IFRS Foundation, 2023a; IFRS Foundation, 2023b). Su arquitectura conceptual no es nueva: ambas normas incorporan y formalizan las recomendaciones del Task Force on Climate-related Financial Disclosures (TCFD, 2017), convirtiendo un marco voluntario en un estándar obligatorio con respaldo regulatorio internacional. En julio de 2023, la Organización Internacional de Comisiones de Valores (IOSCO, 2021) respaldó estas normas formalmente, recomendando a sus más de 130 jurisdicciones miembro , incluidos los reguladores costarricenses, su incorporación en los marcos nacionales de divulgación.

En Costa Rica, la adopción se formalizó mediante la Circular 33-2023 del Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica (CCPACR), ratificada en el Diario Oficial La Gaceta el 10 de enero de 2024. El esquema de implementación es escalonado según la naturaleza de la entidad, con plazos diferenciados de obligatoriedad (Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, 2024). La tabla siguiente resume el cronograma vigente.

Tabla 1. Cronograma de obligatoriedad NIIF S1 y S2 en Costa Rica

Categoría de empresa Base legal ¿Es obligatorio? Primer reporte / ejercicio que cubre
Entidades supervisadas por CONASSIF (bancos y cooperativas SUGEF, aseguradoras SUGESE, emisores SUGEVAL, operadoras SUPEN) Circular 33-2023, CCPACR; Acuerdo SUGEF Sí, obligatorio Ejercicio fiscal 2025 → reporte en 2026
Grandes contribuyentes (Dirección General de Tributación) fuera del grupo CONASSIF Circular 33-2023, CCPACR Sí, obligatorio Ejercicio fiscal 2026 → reporte en 2027
Empresas privadas con NIIF completas no incluidas en categorías anteriores Circular 33-2023, CCPACR Voluntario Adopción libre desde enero 2024
PYMEs con NIIF para PYMEs IASB , definición futura No aplica aún Sin fecha definida hasta nueva normativa IASB

Fuente: Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica (2024); IFRS Foundation (2023a, 2023b).

La adopción anticipada y voluntaria no es un gesto de buenas prácticas: tiene valor económico concreto. El acceso a mercados de capital verde, la credibilidad ante procesos de due diligence de inversionistas internacionales con criterios ESG, y la posición competitiva frente a cadenas de suministro globales que ya exigen datos de sostenibilidad verificables a sus proveedores son tres ventajas que se materializan antes de cualquier obligación regulatoria (Banco Interamericano de Desarrollo, 2023). Las empresas que esperan la fecha límite no solo asumen riesgo de cumplimiento: renuncian a una ventana de posicionamiento que los primeros adoptantes ya están cerrando.

2. Qué exigen realmente NIIF S1 y S2: los cuatro pilares de divulgación

La arquitectura de divulgación de NIIF S1 y S2 se organiza en cuatro pilares provenientes directamente del marco TCFD (2017), que el ISSB formalizó como requisitos obligatorios. Demaria y Rigot (2021) analizaron el cumplimiento TCFD en empresas del CAC 40 francés y documentaron que las disparidades más significativas no ocurren en el plano conceptual, sino en la calidad operativa de cada pilar , particularmente en estrategia y métricas, los dos que exigen mayor integración entre sostenibilidad y finanzas. Entender qué exige cada pilar es el punto de partida para cualquier implementación con posibilidades reales de ser auditada.

2.1 Pilar 1: Gobernanza

La norma exige que la empresa revele cómo su junta directiva y equipo ejecutivo supervisan, gestionan y reportan internamente los riesgos y oportunidades de sostenibilidad (IFRS Foundation, 2023a). Esto implica identificar qué órgano de gobierno tiene responsabilidad directa sobre los temas de sostenibilidad material, con qué frecuencia recibe información y cómo esa información influye en las decisiones estratégicas. Abhayawansa, Adams y Neesham (2021) demuestran que la efectividad de la gobernanza en materia de sostenibilidad depende de la claridad en la asignación de responsabilidades y de la participación genuina de los grupos de interés clave en los sistemas de rendición de cuentas. Muchas empresas costarricenses todavía no tienen esto formalizado. El primer paso práctico de este pilar es un mapeo de la estructura de gobernanza actual para identificar las brechas entre lo que existe y lo que la norma requiere.

2.2 Pilar 2: Estrategia

Este pilar requiere que la empresa revele cómo los riesgos y oportunidades de sostenibilidad identificados como materiales afectan su modelo de negocio, su estrategia y su planificación financiera en el corto, mediano y largo plazo (IFRS Foundation, 2023a). La implicación es de fondo: la sostenibilidad deja de ser un apéndice del informe anual y se convierte en un componente estructural de la narrativa financiera. Un banco costarricense, por ejemplo, debe revelar cómo el riesgo de transición hacia una economía baja en carbono afecta su cartera de crédito agropecuario; una aseguradora debe revelar cómo los eventos climáticos extremos proyectados modifican sus modelos actuariales.

La evaluación de materialidad es el corazón de este pilar y también la fuente del error más costoso en implementaciones tempranas. Mio, Fasan y Costantini (2020) demuestran que el reporte integrado , alineado con materialidad financiera, y el reporte de sostenibilidad GRI , alineado con materialidad de impacto, tienen lógicas distintas: el primero lo impulsa una pregunta de mercado (¿qué afecta el valor para el inversionista?), el segundo una pregunta de stakeholders (¿qué impactos genera la empresa sobre el mundo?). NIIF S1 opera exclusivamente bajo la primera lógica.

Distinción crítica
Materialidad financiera vs. doble materialidad: una distinción que no es negociable

NIIF S1 opera bajo lógica de materialidad financiera (ISSB): un tema es material si su omisión o expresión inadecuada podría afectar razonablemente las decisiones de inversión, crédito o asignación de recursos. La pregunta central es: ¿cómo afecta este riesgo de sostenibilidad el valor de la empresa para el inversionista?

GRI y CSRD operan bajo lógica de doble materialidad: incluyen además la materialidad de impacto (¿qué impactos genera la empresa sobre la economía, el medio ambiente y las personas?). La pregunta es bidireccional.

Tener un reporte GRI vigente no equivale a cumplir NIIF S1. Son marcos con metodologías de evaluación de materialidad distintas, y combinarlos sin distinguirlos produce reportes que no responden correctamente a ninguno de los dos estándares (Jørgensen et al., 2022; Cerbone y Maroun, 2020).

2.3 Pilar 3: Gestión de riesgos

La norma requiere revelar los procesos mediante los cuales la empresa identifica, evalúa, prioriza y gestiona los riesgos y oportunidades de sostenibilidad material (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 agrega un componente específico y técnicamente exigente: la distinción entre riesgos físicos , eventos agudos como inundaciones, huracanes y sequías, y cambios crónicos como el aumento del nivel del mar o el incremento de temperaturas, y riesgos de transición , cambios regulatorios, tecnológicos, de preferencias de mercado o de reputación asociados a la transición hacia una economía baja en carbono (IFRS Foundation, 2023b; TCFD, 2017). Para una empresa agroexportadora costarricense, el riesgo físico de variabilidad hídrica en zonas productivas y el riesgo de transición derivado de las exigencias de huella de carbono de sus compradores internacionales son temas de materialidad financiera concretos y cuantificables.

2.4 Pilar 4: Métricas y objetivos

El cuarto pilar exige que la empresa revele los indicadores cuantitativos y cualitativos que usa para evaluar y monitorear su desempeño frente a los riesgos y oportunidades identificados, incluyendo los objetivos fijados y el progreso hacia su cumplimiento (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 establece métricas transversales obligatorias para todas las empresas , emisiones de Gases de Efecto Invernadero en Alcance 1, 2 y 3, y remite a los estándares SASB para la definición de métricas específicas por sector industrial. Maji y Kalita (2022) documentaron en el sector energético indio que la calidad de las métricas reportadas bajo este pilar tiene una relación positiva con el desempeño financiero de las empresas, lo que convierte el pilar de métricas en un argumento de valor, no solo de cumplimiento.

3. Las cinco fases de una implementación rigurosa

La implementación de NIIF S1 y S2 no es un evento puntual: es un proceso continuo que, ejecutado con rigor, demanda entre 12 y 18 meses desde el diagnóstico inicial hasta la presentación del primer reporte con aseguramiento externo. El Banco Mundial (2022), en su análisis de barreras y oportunidades para la divulgación climática en mercados emergentes, identifica cuatro obstáculos estructurales comunes: falta de capacidad técnica interna, sistemas de información no preparados para recolectar datos no financieros, ausencia de marcos regulatorios claros, y subestimación del tiempo requerido para la preparación. Las cinco fases que siguen están diseñadas para abordar estos obstáculos de forma secuencial y acumulativa , aunque en la práctica el proceso no es estrictamente lineal y las fases se superponen.

Fase 1 Diagnóstico de brechas

El diagnóstico es el punto de partida insustituible. Su objetivo es producir un mapa preciso de la distancia entre el estado actual de la empresa y los requisitos de NIIF S1 y S2, priorizando las brechas por urgencia regulatoria y complejidad técnica. Deloitte (2023) identifica el gap assessment como el primer paso crítico en cualquier proceso de preparación: sin él, las empresas invierten recursos en áreas incorrectas y subestiman los tiempos reales de implementación.

Las seis preguntas diagnósticas clave que toda empresa debe responder antes de comenzar son:

  1. ¿Tiene la empresa un inventario de emisiones GEI Alcance 1 y 2 actualizado?
  2. ¿Existe una política de sostenibilidad aprobada por la junta directiva con asignación explícita de responsabilidades?
  3. ¿Se ha realizado alguna vez un ejercicio de materialidad financiera, no solo de impacto GRI?
  4. ¿Los sistemas de información permiten recolectar datos de sostenibilidad de forma trazable y auditable?
  5. ¿El área financiera está involucrada en los procesos de reporte de sostenibilidad actuales?
  6. ¿Existe documentación del proceso de toma de decisiones sobre qué divulgar y qué no?

Las respuestas negativas a estas preguntas son las brechas que la implementación debe cerrar. El diagnóstico debe producir un documento formal , no una presentación informal, porque ese documento es la línea base contra la cual se medirá el avance y, eventualmente, será examinado por auditores externos.

Fase 2 Análisis de materialidad financiera

El análisis de materialidad financiera bajo NIIF S1 identifica qué temas de sostenibilidad son relevantes para las decisiones de los usuarios de los estados financieros , inversionistas, acreedores, reguladores, porque podrían afectar razonablemente los flujos de efectivo, el acceso a financiamiento o el costo de capital en el corto, mediano o largo plazo (IFRS Foundation, 2023a). Este proceso requiere involucrar a la alta gerencia, el área financiera, el área de riesgos y los principales grupos de interés externos con poder de decisión sobre la empresa.

La referencia metodológica sectorial son los estándares SASB, que proveen guías específicas por industria sobre qué temas de sostenibilidad son típicamente materiales para cada sector. Una institución financiera costarricense que quiera saber cuáles temas son materiales bajo NIIF S1 encontrará en los estándares SASB para servicios financieros un punto de partida sólido. Cerbone y Maroun (2020) advierten que las decisiones de materialidad son inherentemente negociadas institucionalmente: por eso documentar el proceso es tan importante como el resultado. El documento de metodología de materialidad es el escudo ante cualquier cuestionamiento regulatorio o de auditoría.

Cómo hacer el análisis de materialidad financiera bajo NIIF S1 correctamente , y diferenciarlo del proceso GRI, requiere metodología propia, con participación activa del área financiera y criterios documentados desde el inicio del proceso.

Fase 3 Construcción del marco de gobernanza y sistemas de datos

Esta fase traduce el análisis de materialidad en estructura organizacional concreta. Comprende cuatro acciones: asignar responsabilidades formales en la junta directiva y el equipo ejecutivo para la supervisión de los temas materiales identificados; definir los roles y flujos de información en el ciclo de reporte; habilitar o adaptar los sistemas de información para recolectar datos de sostenibilidad de forma trazable; y capacitar a los equipos, comenzando por la alta gerencia. El Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission (COSO, 2025) establece que los controles internos sobre el reporte de sostenibilidad deben alinearse con los controles del reporte financiero para garantizar la integridad de la información divulgada: el área de control interno debe estar activamente involucrada desde esta fase.

Sin una arquitectura de gobernanza y datos robusta, el reporte NIIF resultante es cosmético e inauditable: un documento narrativo sin trazabilidad que ningún auditor externo puede verificar y que ningún inversionista con criterios ESG tomará como evidencia de gestión real.

Fase 4 Desarrollo de métricas sectoriales y análisis de escenarios climáticos

Esta es la fase técnicamente más exigente. Comprende dos componentes principales: el inventario de emisiones GEI y el análisis de escenarios climáticos.

El inventario de emisiones GEI debe seguir la metodología del GHG Protocol Corporate Standard (World Resources Institute y WBCSD, 2004), que define los tres alcances con precisión: Alcance 1 (emisiones directas de fuentes propias o controladas), Alcance 2 (emisiones indirectas de energía adquirida) y Alcance 3 (todas las demás emisiones indirectas en la cadena de valor, aguas arriba y aguas abajo). Prasanga et al. (2025) demuestran que un enfoque sistemático para la selección de factores de emisión y la recolección de datos de actividad permite producir inventarios confiables incluso en contextos de datos limitados. NIIF S2 ofrece un alivio de transición importante: durante el primer año de reporte, las empresas pueden omitir las emisiones de Alcance 3 si no cuentan con los datos necesarios. Sin embargo, la omisión persistente de Alcance 3 es una de las señales de menor calidad de reporte más identificadas por analistas de inversión (Reavis et al., 2022). La preparación para Alcance 3 debe comenzar desde la fase de diagnóstico.

El análisis de escenarios climáticos requerido por NIIF S2 evalúa cómo se comportaría la empresa ante diferentes trayectorias de calentamiento global. Huiskamp, ten Brinke y Kramer (2022) proponen un ciclo de resiliencia climática de cinco pasos que clarifica el concepto de resiliencia en dos dominios , estabilidad y capacidad de transformación, y orienta la selección de escenarios de referencia. Los escenarios NGFS (2022) y las proyecciones del IPCC (2021) son las referencias técnicas estándar. La guía práctica de UNEP FI (2023) ofrece plantillas y ejemplos directamente aplicables a empresas e instituciones financieras costarricenses. Qué necesita una empresa para medir el riesgo climático físico y de transición bajo NIIF S2 comienza exactamente aquí: con el mapeo de los vectores de cambio que tienen impacto material en su modelo de negocio.

Fase 5 Redacción, revisión y aseguramiento externo

El reporte NIIF no es un documento independiente: debe considerarse de forma integral con los estados financieros, garantizando conectividad entre la información de sostenibilidad y la información financiera. Las cifras de riesgo climático deben ser coherentes con los supuestos actuariales, las valuaciones de activos y los análisis de sensibilidad que aparecen en los estados financieros. Una inconsistencia entre ambos documentos es un indicador de bajo rigor técnico que auditores externos y analistas financieros identificarán de inmediato.

El aseguramiento externo es cada vez más esperado por inversionistas y reguladores. Ernst y Young (2024) distinguen entre aseguramiento limitado , que proporciona una conclusión negativa moderada, y aseguramiento razonable , que proporciona una conclusión positiva de mayor certeza, , señalando que los estándares aplicables son ISAE 3000 (para información de sostenibilidad en general) e ISAE 3410 (para emisiones GEI). La calidad del primer reporte establece la línea base metodológica para todos los reportes futuros: los errores de diseño en el año uno son los más costosos de corregir, porque implican cambios en la metodología que afectan la comparabilidad retrospectiva.

4. Los cinco errores más frecuentes en la implementación temprana

Los errores que siguen no son hipotéticos: provienen de la observación de los primeros reportes presentados en las jurisdicciones que adoptaron NIIF S1 y S2 antes que Costa Rica , Brasil, Chile, Reino Unido, Australia, Japón, y de la literatura académica sobre calidad de divulgación. Son previsibles, son frecuentes y son evitables con preparación.

1 Asumir que el reporte GRI existente equivale a cumplimiento NIIF S1
Consecuencia Reporte que no responde a la lógica de materialidad financiera y no puede ser verificado por un auditor externo bajo los criterios correctos (Jørgensen et al., 2022; Mio et al., 2020).
Corrección Realizar un análisis de materialidad financiera independiente del proceso GRI, con metodología documentada y participación del área financiera desde el inicio.
2 Delegar la implementación exclusivamente al área de sostenibilidad
Consecuencia Información no conectada con los estados financieros, reporte no integrado e inauditable por falta de coherencia con los supuestos financieros de la empresa.
Corrección Constituir un equipo de implementación multidisciplinario con liderazgo compartido entre la gerencia de sostenibilidad y la dirección financiera (Deloitte, 2023).
3 No documentar el proceso de evaluación de materialidad
Consecuencia Imposibilidad de defender las decisiones ante un auditor externo o regulador. La KPMG Survey of Sustainability Reporting 2023 identifica esta brecha como una de las más frecuentes en primeras adopciones (KPMG International, 2023).
Corrección Producir un documento de metodología de materialidad como entregable formal del proceso, no como apéndice posterior.
4 Omitir el análisis de escenarios climáticos por considerarlo técnicamente inaccesible
Consecuencia Incumplimiento parcial de NIIF S2 y señal negativa ante inversionistas con criterios ESG. El análisis de escenarios no es optativo en un reporte completo.
Corrección Comenzar con escenarios simplificados usando las trayectorias publicadas por el NGFS (2022) y las guías prácticas de UNEP FI (2023). El análisis de escenarios puede crecer en sofisticación en ciclos posteriores; lo que no puede faltar en el primer reporte es la lógica de análisis.
5 Tratar el primer reporte como un ejercicio de cumplimiento mínimo
Consecuencia Pérdida de la oportunidad de convertir la información de sostenibilidad en una ventaja competitiva real. La credibilidad de las divulgaciones , que depende del proceso, no solo del contenido, determina el acceso a capital de inversionistas ESG (Vera-Muñoz, 2024).
Corrección Diseñar el proceso de reporte como una inversión en sistema de gestión de datos de largo plazo. Las empresas que invierten en un primer reporte riguroso reducen el costo del segundo y el tercero, y construyen trazabilidad que incrementa progresivamente su credibilidad ante el mercado.

5. Qué se requiere por tipo de empresa en Costa Rica

La tabla siguiente sistematiza los requerimientos diferenciados según el tipo de empresa, la base legal aplicable y los elementos técnicos exigidos. Es una herramienta de diagnóstico rápido para que cualquier organización identifique en cuál categoría se encuentra y qué implica esa posición.

Tabla 2. Requerimientos por tipo de empresa en Costa Rica

Tipo de empresa Regulador / Base legal ¿Es obligatorio? Fecha primer reporte Elementos clave requeridos
Bancos y cooperativas (SUGEF) CONASSIF / Circular 33-2023 2026 (cierre 2025) 4 pilares, materialidad financiera, GEI Alc. 1-2-3, escenarios climáticos
Aseguradoras (SUGESE) CONASSIF / Circular 33-2023 2026 (cierre 2025) 4 pilares, análisis de escenarios climáticos, métricas SASB sectoriales
Emisores de valores / fondos (SUGEVAL) CONASSIF / Circular 33-2023 2026 (cierre 2025) Gobernanza, estrategia climática, planes de transición
Operadoras de pensiones (SUPEN) CONASSIF / Circular 33-2023 2026 (cierre 2025) Riesgos ESG en portafolios, gobernanza, objetivos climáticos
Grandes contribuyentes (Tributación) Circular 33-2023 CCPACR 2027 (cierre 2026) 4 pilares, materialidad financiera, emisiones GEI, escenarios climáticos
Empresas privadas con NIIF completas Adopción voluntaria Voluntario Libre desde enero 2024 Variable según decisión gerencial; se recomienda adopción anticipada
PYMEs con NIIF para PYMEs IASB (por definir) No aplica aún Sin fecha definida Sin requisitos definidos hasta nueva normativa IASB

Fuente: Elaboración propia basada en IFRS Foundation (2023a, 2023b) y Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica (2024).

Independientemente de la categoría regulatoria, las empresas que adoptan NIIF S1 y S2 anticipadamente obtienen tres ventajas concretas: mejoran su posición ante procesos de due diligence de inversionistas con criterios ESG, reducen la exposición a riesgos climáticos no gestionados que podrían materializarse en el valor de la empresa, y se posicionan favorablemente frente a cadenas de valor internacionales que ya exigen datos de sostenibilidad verificables a sus proveedores (Banco Interamericano de Desarrollo, 2023).

6. Preguntas frecuentes sobre implementación de NIIF S1 y S2 en Costa Rica

P¿Cuál es la diferencia entre NIIF S1 y NIIF S2?

NIIF S1 establece los requerimientos generales para la divulgación de información sobre todos los riesgos y oportunidades de sostenibilidad que puedan afectar razonablemente el valor de la empresa: incluye gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas para temas ambientales, sociales y de gobernanza en sentido amplio (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 se enfoca en los riesgos y oportunidades relacionados con el clima: exige análisis de escenarios climáticos, revelación de emisiones GEI en Alcances 1, 2 y 3, y planes de transición (IFRS Foundation, 2023b). Ambas normas se aplican de forma conjunta y se basan en la arquitectura de cuatro pilares del TCFD (2017). En términos prácticos: NIIF S1 es el marco general; NIIF S2 es su aplicación específica al riesgo climático.

P¿Mi empresa está obligada a reportar bajo NIIF S1 y S2 en Costa Rica?

Depende de su categoría. Las entidades supervisadas por el CONASSIF están obligadas desde el ejercicio fiscal 2025, con primer reporte en 2026. Las empresas clasificadas como grandes contribuyentes por la Dirección General de Tributación están obligadas desde el ejercicio fiscal 2026, con primer reporte en 2027. El resto de las empresas privadas puede adoptar voluntariamente en el período que su administración considere conveniente. Para las PYMEs que aplican NIIF para PYMEs, la norma no es obligatoria hasta que el IASB lo determine (Colegio de Contadores Públicos de Costa Rica, 2024).

P¿Cuánto tiempo toma implementar NIIF S1 y S2 correctamente?

Entre 12 y 18 meses para una implementación rigurosa que incluya diagnóstico de brechas, análisis de materialidad financiera, construcción de gobernanza interna, desarrollo del inventario GEI, análisis de escenarios climáticos y redacción del primer reporte con aseguramiento externo. Las implementaciones que se inician seis meses antes del plazo tienden a producir reportes con brechas metodológicas significativas que son costosas de corregir en el ciclo siguiente (Banco Mundial, 2022; Deloitte, 2023).

P¿Es lo mismo tener un reporte GRI que cumplir con NIIF S1?

No. Los marcos operan bajo lógicas de materialidad distintas. GRI utiliza materialidad de impacto (qué efectos genera la empresa sobre la sociedad y el medio ambiente). NIIF S1 utiliza materialidad financiera (qué riesgos y oportunidades de sostenibilidad afectan el valor de la empresa para sus inversionistas). Una empresa puede tener un reporte GRI excelente y carecer del análisis de materialidad financiera que NIIF S1 requiere. El error de asumir equivalencia entre ambos marcos es uno de los más frecuentes en primeras implementaciones (Jørgensen et al., 2022; Mio et al., 2020).

P¿Qué es el análisis de materialidad financiera y cómo se realiza?

Es el proceso mediante el cual la empresa identifica qué temas de sostenibilidad son relevantes para las decisiones de inversión y crédito porque podrían afectar sus flujos de efectivo, acceso a financiamiento o costo de capital (IFRS Foundation, 2023a). Se realiza mediante un proceso estructurado que involucra: revisión de guías sectoriales SASB para identificar temas típicamente materiales en la industria; consulta con stakeholders con poder financiero sobre la empresa (inversionistas, acreedores, reguladores); evaluación de la probabilidad e impacto de cada tema; y documentación rigurosa de las decisiones y criterios utilizados. El proceso culmina en un documento de metodología formal, no en una simple lista de temas (Cerbone y Maroun, 2020).

P¿Qué son los riesgos físicos y de transición en NIIF S2 y cómo se identifican?

Los riesgos físicos son impactos directos del cambio climático sobre las operaciones de la empresa: eventos agudos como huracanes, inundaciones o sequías intensas, y cambios crónicos como el aumento de temperatura media o la variación en patrones de precipitación (IFRS Foundation, 2023b; IPCC, 2021). Los riesgos de transición son los cambios económicos, tecnológicos y regulatorios asociados a la transición hacia una economía baja en carbono: nuevas regulaciones de carbono, cambios tecnológicos que vuelven obsoletos activos actuales, o cambios en las preferencias de consumidores y socios comerciales (TCFD, 2017). Para identificarlos, se parte de los escenarios de referencia NGFS (2022) y se analiza cuáles de esos vectores de cambio tienen impacto material en el modelo de negocio y los flujos financieros de la empresa específica.

P¿Qué pasa si mi empresa no reporta en la fecha obligatoria?

Las consecuencias dependen de la categoría de la empresa. Para entidades supervisadas por CONASSIF, el incumplimiento puede derivar en observaciones regulatorias, requerimientos de subsanación y potenciales sanciones en el marco de las leyes de supervisión financiera aplicables. Para grandes contribuyentes, las consecuencias regulatorias específicas están en proceso de definición por parte de las autoridades tributarias, pero el precedente internacional indica que el incumplimiento genera riesgo reputacional significativo ante inversionistas internacionales y socios comerciales que ya exigen datos ESG verificables a sus contrapartes (IOSCO, 2021).

P¿Puedo usar mi reporte GRI como base para cumplir NIIF S1?

Puede ser un insumo de contexto, pero no un sustituto. El proceso de materialidad financiera bajo NIIF S1 requiere metodología propia, con participación activa del área financiera y documentación específica de criterios. El reporte GRI puede orientar la identificación de temas relevantes, pero la evaluación de materialidad financiera debe realizarse de forma independiente. Tratar el reporte GRI como punto de llegada en lugar de punto de partida es uno de los errores más frecuentes en implementaciones tempranas (Jørgensen et al., 2022).

7. Conclusión: de la obligación regulatoria a la ventaja estratégica

Implementar NIIF S1 y S2 en Costa Rica es un proceso de cinco fases que no admite improvisación: requiere diagnóstico riguroso de brechas, un análisis de materialidad financiera metodológicamente distinto al de GRI, una arquitectura de gobernanza interna que conecte la gestión de sostenibilidad con las decisiones financieras, métricas técnicas verificables que incluyen un inventario GEI y un análisis de escenarios climáticos, y un reporte integrado que un auditor externo pueda verificar. Cada fase tiene requisitos propios, consume tiempo y recursos, y genera evidencia que no se construye de un mes para otro.

Las empresas que lo hagan bien , no las que cumplan mínimamente, sino las que inviertan en un proceso riguroso desde el inicio, no solo evitarán sanciones regulatorias. Construirán un sistema de información de sostenibilidad que les permite acceder a capital en mejores condiciones ante inversionistas con criterios ESG, diferenciarse ante compradores internacionales que exigen trazabilidad de datos a sus proveedores, y gestionar con datos reales los riesgos climáticos que ya afectan los modelos de negocio en sectores como el financiero, el agroexportador y el energético. El Banco Interamericano de Desarrollo (2023) documenta estas ventajas en el contexto latinoamericano: la adopción anticipada y de calidad es una decisión de posicionamiento estratégico, no solo de compliance.

En INNOVAL acompañamos este proceso desde el diagnóstico de brechas hasta la presentación del primer reporte verificado, integrando la lógica de la materialidad financiera con nuestra experiencia en medición de impacto social y sostenibilidad estratégica. Si su empresa está en el cronograma obligatorio de CONASSIF o de grandes contribuyentes , o si quiere anticiparse voluntariamente al estándar global, , el momento de iniciar el diagnóstico de implementación de NIIF S1 y S2 en Costa Rica es ahora.

Referencias bibliográficas

Documentos normativos institucionales
Artículos académicos (con DOI verificado)
Organismos internacionales
Informes de firmas especializadas