2. Qué exigen realmente NIIF S1 y S2: los cuatro pilares de divulgación
La arquitectura de divulgación de NIIF S1 y S2 se organiza en cuatro pilares provenientes directamente del marco TCFD (2017), que el ISSB formalizó como requisitos obligatorios. Demaria y Rigot (2021) analizaron el cumplimiento TCFD en empresas del CAC 40 francés y documentaron que las disparidades más significativas no ocurren en el plano conceptual, sino en la calidad operativa de cada pilar , particularmente en estrategia y métricas, los dos que exigen mayor integración entre sostenibilidad y finanzas. Entender qué exige cada pilar es el punto de partida para cualquier implementación con posibilidades reales de ser auditada.
2.1 Pilar 1: Gobernanza
La norma exige que la empresa revele cómo su junta directiva y equipo ejecutivo supervisan, gestionan y reportan internamente los riesgos y oportunidades de sostenibilidad (IFRS Foundation, 2023a). Esto implica identificar qué órgano de gobierno tiene responsabilidad directa sobre los temas de sostenibilidad material, con qué frecuencia recibe información y cómo esa información influye en las decisiones estratégicas. Abhayawansa, Adams y Neesham (2021) demuestran que la efectividad de la gobernanza en materia de sostenibilidad depende de la claridad en la asignación de responsabilidades y de la participación genuina de los grupos de interés clave en los sistemas de rendición de cuentas. Muchas empresas costarricenses todavía no tienen esto formalizado. El primer paso práctico de este pilar es un mapeo de la estructura de gobernanza actual para identificar las brechas entre lo que existe y lo que la norma requiere.
2.2 Pilar 2: Estrategia
Este pilar requiere que la empresa revele cómo los riesgos y oportunidades de sostenibilidad identificados como materiales afectan su modelo de negocio, su estrategia y su planificación financiera en el corto, mediano y largo plazo (IFRS Foundation, 2023a). La implicación es de fondo: la sostenibilidad deja de ser un apéndice del informe anual y se convierte en un componente estructural de la narrativa financiera. Un banco costarricense, por ejemplo, debe revelar cómo el riesgo de transición hacia una economía baja en carbono afecta su cartera de crédito agropecuario; una aseguradora debe revelar cómo los eventos climáticos extremos proyectados modifican sus modelos actuariales.
La evaluación de materialidad es el corazón de este pilar y también la fuente del error más costoso en implementaciones tempranas. Mio, Fasan y Costantini (2020) demuestran que el reporte integrado , alineado con materialidad financiera, y el reporte de sostenibilidad GRI , alineado con materialidad de impacto, tienen lógicas distintas: el primero lo impulsa una pregunta de mercado (¿qué afecta el valor para el inversionista?), el segundo una pregunta de stakeholders (¿qué impactos genera la empresa sobre el mundo?). NIIF S1 opera exclusivamente bajo la primera lógica.
NIIF S1 opera bajo lógica de materialidad financiera (ISSB): un tema es material si su omisión o expresión inadecuada podría afectar razonablemente las decisiones de inversión, crédito o asignación de recursos. La pregunta central es: ¿cómo afecta este riesgo de sostenibilidad el valor de la empresa para el inversionista?
GRI y CSRD operan bajo lógica de doble materialidad: incluyen además la materialidad de impacto (¿qué impactos genera la empresa sobre la economía, el medio ambiente y las personas?). La pregunta es bidireccional.
Tener un reporte GRI vigente no equivale a cumplir NIIF S1. Son marcos con metodologías de evaluación de materialidad distintas, y combinarlos sin distinguirlos produce reportes que no responden correctamente a ninguno de los dos estándares (Jørgensen et al., 2022; Cerbone y Maroun, 2020).
2.3 Pilar 3: Gestión de riesgos
La norma requiere revelar los procesos mediante los cuales la empresa identifica, evalúa, prioriza y gestiona los riesgos y oportunidades de sostenibilidad material (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 agrega un componente específico y técnicamente exigente: la distinción entre riesgos físicos , eventos agudos como inundaciones, huracanes y sequías, y cambios crónicos como el aumento del nivel del mar o el incremento de temperaturas, y riesgos de transición , cambios regulatorios, tecnológicos, de preferencias de mercado o de reputación asociados a la transición hacia una economía baja en carbono (IFRS Foundation, 2023b; TCFD, 2017). Para una empresa agroexportadora costarricense, el riesgo físico de variabilidad hídrica en zonas productivas y el riesgo de transición derivado de las exigencias de huella de carbono de sus compradores internacionales son temas de materialidad financiera concretos y cuantificables.
2.4 Pilar 4: Métricas y objetivos
El cuarto pilar exige que la empresa revele los indicadores cuantitativos y cualitativos que usa para evaluar y monitorear su desempeño frente a los riesgos y oportunidades identificados, incluyendo los objetivos fijados y el progreso hacia su cumplimiento (IFRS Foundation, 2023a). NIIF S2 establece métricas transversales obligatorias para todas las empresas , emisiones de Gases de Efecto Invernadero en Alcance 1, 2 y 3, y remite a los estándares SASB para la definición de métricas específicas por sector industrial. Maji y Kalita (2022) documentaron en el sector energético indio que la calidad de las métricas reportadas bajo este pilar tiene una relación positiva con el desempeño financiero de las empresas, lo que convierte el pilar de métricas en un argumento de valor, no solo de cumplimiento.